Very foody: del prêt-à-porter al prêt-à-manger, se lleva pero no se come.

Abrimos nuestro apetito en el universo Fashion con una nueva y exquisita tendencia "gourmet" que viene pisando fuerte desde el año pasado y que consiste en llevar una prenda "apetecible". Sí, estamos ante el prêt-à-manger de la mano de los diseñadores que han transformado sus talleres de moda por cocinas de lujo. Comenzó Jeremy Scott de Moschino con un show en la pasarela con sabor a McDonald's. Los bolsos se llenaron de M's, las fundas de móvil con patatas fritas y las modelos lucieron vestidos que nos recordaban a los uniformes que llevan los empleados del restaurante o vestidos con estampados de galletas. Vamos, en general sus propuestas inundaban el rojo y amarillo corporativo de la marca americana.  Y lo mismo hizo la casa Chanel con Karl Lagerfeld que consiguió ser el centro de atención con una presentación en el Grand Palais de su colección en un supermercado de moda -un entorno nada convencional- luciendo las modelos brazaletes que imitaban latas de caviar de las que salían perlas, bolsos con forma de cesta de la compra y cartones de leche. Se atrevió incluso a envasar al vacío el icónico bolso de la maison 2.55! Y, nos llegan más ingredientes de la mano de Anya Hindmarch con sus carteras "Frosties" (sí un guiño de ojo a los cereales de Kellog's) o Christian Louboutin con stilettos de tachuelas, también Charlotte Olympia con Bolsos en forma de cajas "Take away" de comida china e incluso Pepe Jeans con camisetas de Campbell's soup a lo Andy Warhol. La guinda al pastel lo pone Aurélie Bidermann con su pendientes manzana con rubíes! La moda está servida. 
(fotos web)






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